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Reactivan proyecto de ley para que abuelos puedan exigir régimen de visitas en casos de divorcio Lunes 18 de mayo de 2009 Noticia Original - Por Cristina Espinoza / La Nación
 Abuelos que no pueden ver a su nieto
Tengo derecho a ver a mi nieto
En Senama y en el Congreso intentan volver a poner en tabla un proyecto que otorga a los abuelos el derecho a solicitar régimen de visitas. La idea es aprobarlo este año. Mientras tanto, especialistas en terapia familiar aconsejan a los padres mantener la separación en el ámbito de la pareja y no cortar el vínculo de los niños con sus “tatas”.
Laura (52) y Julio (57) no pueden ver a su nieto Agustín (3) desde octubre del año pasado. La última Navidad fue la segunda que pasaron sin entregarle su regalo y, desde entonces, esperan con el árbol aún adornado el día en que podrán volver a abrazar a su nieto. "Cuando podamos verlo otra vez será nuestro momento de felicidad, nuestra Navidad", dice Laura.
Está triste y confundida. Como muchas abuelas en Chile, Laura participó de la crianza de su nieto, ya que los padres de Agustín vivieron con ella y Julio desde que se casaron, y, si bien al momento de separarse la relación con la familia paterna continuó por algunos meses, "de la noche a la mañana ella (la madre de Agustín) cambió y decidió alejarlo de todos nosotros. No podemos verlo, ni nosotros, ni nuestro hijo", cuenta.
Sin alternativas, ya que su nuera ha impedido la ejecución del régimen de visitas otorgado al padre, decidieron llevar el caso a Tribunales. "Todos los sábados esperamos ver al niño, porque el juez no ha suspendido las visitas, pero ella no aparece, todo se realiza por intermedio del abogado. Todos los sábados vamos de 10 a 12 del día a esperarlo", asegura.
Se sienten impotentes, porque ante la ley están de manos atadas. Como abuelos, no tienen derecho a exigir ver a sus nietos. La legislación chilena permite que sólo los progenitores puedan solicitar un régimen de visitas en caso de separación. "En términos legales, no es mucho lo que pueden hacer (los abuelos), porque existe un vacío legal en este tema. Cuando se mejoraron los antiguos artículos del Código Civil y se planteó el derecho a visita, se habló siempre de los padres, nunca se señaló explícitamente que los abuelos o los ascendientes tendrían este derecho", indica Tania Mora, jefa de la Unidad Jurídica del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama).
Pero la imposibilidad de exigir legalmente que los abuelos puedan ver a sus nietos si alguno de sus padres no quiere, podría pasar a la historia este año. Este martes, el senador socialista Pedro Muñoz Aburto solicitaría al presidente de la Comisión de Constitución, Alberto Espina (RN), que el proyecto para modificar el Código Civil (impulsado por los senadores Ricardo Núñez y José Antonio Viera-Gallo, desde 2003), sea nuevamente puesto en tabla para que comience su etapa de discusión. De ser aceptado, el proyecto que permite a los abuelos solicitar un régimen de visitas podría estar en tabla en junio y ser aprobado este año, ya que, según Muñoz, habría consenso para hacerlo.
Si no es posible, de todas maneras el Senama enviará un nuevo proyecto, antes de fin de año. "Estamos trabajando en una propuesta de modificación del artículo 229 del Código Civil, que habla de este régimen comunicacional, para incluir a los abuelos y otros ascendientes, en el caso de que haya. La idea es presentarlo al Ministerio Secretaría General de la Presidencia (Segpres) y de ahí al Congreso. Estamos esperanzados, pues es uno de los temas donde hay mayor consenso dentro de las comisiones, en el Gobierno y el Congreso", asegura Mora.
En España y Argentina
De lograrlo, Chile se sumaría a naciones como España y Argentina, donde la legislación contempla el derecho de los abuelos a apelar en tribunales por un régimen de visitas. María Esther de Palma, presidenta de la Sociedad Argentina de Terapia Familiar, cuenta que es posible encontrar casos en que a través de la terapia familiar es posible recomponer relaciones y otros donde es inevitable llegar a los tribunales de familia. "La legislación argentina contempla esta realidad, pero lo que se prioriza es que ambas partes se puedan poner de acuerdo para no perjudicar a los niños. Los terapeutas familiares, en la consulta, ponemos el énfasis en despejar los malos entendidos y facilitar una comunicación más clara y fluida. Al existir una ley que ampara al derecho a los abuelos de ver a sus nietos, esto ya establece de facto una base de acuerdo", sostiene.
Laura aplaude la iniciativa. "Los abuelos son los últimos de los que se preocupan y el vínculo entre nosotros y nuestros nietos es muy fuerte, es un afecto puro", dice. Su caso es especial, porque su ex nuera interpone una denuncia tras otra, acusando al padre de maltrato y abusos deshonestos, aunque nunca ha podido probar sus denuncias.
Carlos Michea, abogado y presidente de la corporación Papás por Siempre, que agrupa a los padres separados impedidos de ver a sus hijos, asegura que es común estigmatizar al padre para impedir que ejerza su derecho y obligación, "pero habemos padres que queremos ejercer nuestro rol y tenemos derecho a hacerlo, como también lo tienen los abuelos. Es un derecho del niño el relacionarse tanto con la familia materna como paterna", sostiene.
Niños como monedas de cambio
Marta (62) y Joaquín (68) también apoyan la existencia de una legislación que los contemple, porque los abuelos no sólo son parte fundamental de la familia, sino del crecimiento de los niños. Desde que su hijo se separó de su esposa -tras 11 años de matrimonio-, la relación con sus dos nietos es cada vez más distante. "Basta que haya un problema entre ellos para que no podamos ver a nuestros nietos. Eso es muy injusto, porque los niños se criaron con nosotros, nos veíamos casi todos los fines de semana, son parte de nuestra familia y no tenemos por qué pagar los platos rotos de su divorcio", se queja Joaquín. Marta cree que su nuera los castiga -inconscientemente- con los niños, como una forma de hacerle daño a su ex esposo, quien ya tiene una nueva relación. "Ella sabe que nosotros sufrimos sin los niños y que eso le genera un problema a nuestro hijo, pero ni ella ni él le preguntan a los niños ni a nosotros qué sentimos y qué nos pasa con todo esto", dice.
Hernán Zapata, sicólogo del Senama, dice que "en la tercera edad se produce una vivencia característica de las personas mayores, que es un permanente duelo por las pérdidas que tienen que ver con personas significativas, la pareja, los hijos que se van del hogar. Los nietos son un vínculo muy importante y en el momento en que los abuelos se ven imposibilitados de tener este contacto, se revive el sentimiento de pérdida", sostiene.
Los nietos también sufren, pues "sienten que pierden un vínculo clave que es el abuelo, que para el niño tiene la connotación de una persona sabia que lo puede guiar. Dejarlo sin la posibilidad de contactar esta figura genera un vacío", dice Zapata.
El sicólogo subraya que la situación complica sobre todo a los más pequeños, que no pueden enfrentarse a los padres (a diferencia de los adolescentes) y que pueden sentirse utilizados como "monedas de cambio", lo que los expone a un problema complejo, doloroso y que no pueden solucionar.
Según la trabajadora social y terapeuta familiar Sara Llona -autora del libro "La Separación" (Planeta), junto a la sicóloga y también terapeuta, Deborah Levit-, la separación afecta principalmente a la pareja y a los hijos, pero también a las personas que tienen una relación cercana con ellos. "Algunos abuelos dejan de ver a sus nietos por rabia o porque alguno de los padres se lleva mal con los suegros. Para ellos es muy doloroso". Por eso, asegura, es importante que la separación quede limitada a la crisis de pareja y no se quiebre la relación de los niños con abuelos, tíos o primos.
Por otro lado, Levit aconseja que (en los casos que no son tan extremos) los abuelos tomen la iniciativa. "Con toda esa tristeza que puedan tener, con toda esa pena, rabia, tomemos las riendas y hagámonos cargo de lo que nosotros como abuelos podemos hacer. Podemos dar opciones distintas para que ocurran cosas buenas para todos", dice.
Según la sicóloga, es un trabajo de los padres y abuelos mantener y estabilizar en el tiempo una relación con esos hijos y nietos. Para ello, es importante que los abuelos también dividan aguas entre el conflicto de pareja de su hijo(a) y sus nietos. "Deben diferenciar que los que se están separando son papá y mamá y no que ellos se van a separar de los nietos", enfatiza la sicóloga.
Relaciones más sanas “Cuando una pareja decide separarse, está en el ojo del huracán, expuesta a la curiosidad, la opinión y las críticas de todo el mundo y muchas no lo saben manejar”, sostiene Sara Llona. “Separarse exige una buena dosis de valentía, hay que ser muy valiente para hacerse cargo de sí mismo”, agrega la coautora del libro “La separación”.
Las especialistas proponen, en este libro, que la separación se convierta en una experiencia enriquecedora, donde se pueda aprender cosas nuevas y transformar la situación en una oportunidad para todos los involucrados.
“Se habla de la separación como experiencia de vida con sentido. Apostamos a los recursos, a los aspectos positivos, sin negar el dolor, pero a crear un nuevo sentido, a crear nuevas relaciones más sanas”, indica Levit.
Comentarios
Que pasa cuando es el mismo niño que no quiere ver a sus abuelos, que es mi caso, su papa murio y era u papa espectacular increible, y cuando murio al dia siguiente empearon los problemas, su tata llegaba borracho a buscarlo, bajo los efectos del alcohol gritaba su nombre y su abuela le preguntaba que hacia yo quien me llamaba para donde iba si yo le pegaba, mi hijo tiene 6 años pero con una mentalidad de uno de 10, a mi me quitaron el saludo hasta el dia de hoy no se porque, y el se daba cuenta de todo, la situcion exploto un dia que lo sacaron a pasear, le pregunte como le habia ido, y me miro aterrado, me asuste mucho y le pregunte, y su respuest fue MAMI NO TE QUIERO DECIR PORQUE NO QUIERO QUE SUFRAS, quede impactada, y le pregunte que pasaba y me conto que entre sus tios todos adultos y su mama lo sentaron y rodearon y le ha! blaron mal de mi, yo no quise preguntarle mas porque se notaba muy angustiado, y para colmo cuando pregunte me lo trataron de mentiro la misma familia, mi hijo se desiluciono y a tal punto que ni siquiera les contesta el telefono...
Enviado por: CLAUDIA 8 de septiembre de 2009 18:48
La convención internacional de los derechos del niño, adherida por Chile, asegura la relación de los niños con toda su famila (8º) por lo que abuelos y tíos pueden acudir a los juzgados a reclamar régimen de visita.
La constitución política incluso asegura en el artículo 1 que la familia es el nucleo fundamental de la sociedad por lo que el considerar que un abuelo o un tío unido por un vícunlo familiar al niño no puede relacionarse con él entra en contradición con lo más elemental.
Creo que las demandas deben realizarse y los abuelos y tíos deben tramitarlas, hay que hacer justicia con estas malas madres.
Diego Morales. Enviado por: Diego Morales 18 de mayo de 2009 10:43
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