Contátenos  

                                                                 

                                                                 

                                                                 

Usuario Clave ¿Olvidó su Clave?

 

Caso Atala y discriminación del padre
25 marzo, 2012
Fuente: El blog de Hernán Corral



Hernán Corral

El sábado 24 de marzo se publicó en El Mercurio una carta al director firmada por Felipe Illanes Diez , en la que manifestaba que la condena de la Corte Interamericana contra Chile por discriminar a la jueza Atala al negarle la tuición de sus hijas por su lesbianismo, debía servir para eliminar la discriminación que sufren los padres a los que ordinariamente se niega el cuidado personal de sus hijos para otorgárselos a la madre: “… en Chile se discrimina arbitrariamente a miles de padres al otorgar el derecho preferente de custodia de los hijos a las madres. ¿No es esto acaso una grave violación al derecho de igualdad y no discriminación por poseer una determinada condición sexual?”.

Es una reivindicación conocida y, en principio, atendible; sobre todo cuando, por la conducta obstructiva de las madres, los padres no pueden ejercer el mínimo derecho a mantener una relación personal con sus hijos mediante lo que se suele denominar reductivamente “régimen de visitas”. Se sabe que hay casos en los que la madre llega al extremo de acusar al padre de abuso sexual de los menores para obtener una resolución judicial que impida al progenitor ver a sus hijos.

En cualquier caso, más que en la igualdad de sexos (o de género, como se le llama hoy) la solución de los problemas de tuición de menores en caso de separación de sus padres, debiera centrarse en el bienestar y el desarrollo material, moral y espiritual de estos. Es el mandato de la Convención de Derechos del Niño de buscar siempre, no el interés de los adultos o incluso de la sociedad de tratar igualitariamente a los padres, sino el interés superior del niño.

Es evidente que el interés del menor se satisface mejor cuando vive en el hogar que, con mayores o menores dificultades, constituyen para él su padre y su madre en conjunto. Parece obvio, pero no habría que perderlo de vista en las políticas públicas y sociales que a veces, por buscar otros loables objetivos, descuidan o menoscaban la constitución de ese hogar familiar mediante el compromiso matrimonial o conspiran contra su estabilidad.

Así y todo, es claro que igualmente deberemos preocuparnos de los casos en los que ese ideal de familia comprometida y estable no se alcanza. En ese escenario habría que evitar que se mantuviera el estereotipo tradicional de que la madre tiene derecho y el deber de quedarse en exclusiva con los hijos (con toda la responsabilidad de su crianza) y que el padre debe asumir el rol relegado y circunscrito de proveedor económico. En términos simplificados: la tuición para la madre y los alimentos para el padre. Este esquema, que las costumbres y el mismo sistema legal fomenta en la actualidad, trae perjuicios para todos: para la madre, que debe asumir todo el rol y la autoridad parental (sin tampoco recibir la ayuda económica de un padre que se resiste a cargar con el peso económico de hijos que ya no siente como suyos); para el padre, que es discriminado y excluido del derecho y la alegría de seguir el crecimiento de sus propios hijos; y para los hijos, que padecen las frustraciones de la mala relación continua de sus padres o son utilizados como instrumentos de expresión de sentimientos de venganza o de extorsión por parte de sus mismos progenitores.

Para buscar una solución se ha propuesto superar el modelo actual de tuición por parte de uno de los padres (normalmente, la madre) y relación directa para el otro, y reemplazarlo por otro denominado tuición compartida o alternada. La idea sería que el niño estuviere confiado por igual al cuidado personal de ambos padres, sin preferencia para vivir en la casa de uno de ellos: así el niño debería convivir unos días con uno y otros días con otro de manera equitativa. El nuevo modelo, sin embargo, aunque pueda satisfacer los deseos de igualdad y no discriminación de un padre por sobre otro, es criticado por afectar los intereses del menor y privarlo de contar con un solo hogar, con reglas, costumbres y tradiciones familiares estables. Por lo demás, es casi imposible que un sistema de esta naturaleza pueda funcionar si no existe consenso y voluntad de cooperación entre la madre y el padre.

Lo más sensato podría ser fomentar, a través de la mediación o conciliación, que los padres acuerden este sistema de tuición u otro en que el padre tenga mayor participación y responsabilidad. A falta de acuerdo, y para evitar llevar todos los casos a litigio, debiera mantenerse la regla de preferencia materna, pero con un amplio y más reglamentado derecho del padre a mantener una relación directa y regular con sus hijos, que lo involucre también en las decisiones propias de la crianza y la educación.

Es la orientación que tiene el proyecto de modificación del régimen de tuición aprobado en la Cámara de Diputados (Boletín 1707-18: Ver tramitación en Cámara de Diputados), por lo que parece que el legislador avanzará en la dirección correcta. Pero, como siempre en estas materias, hay que advertir que los cambios legales no logran resultados sino no son gestionados y aplicados eficientemente por el sistema de administración de justicia, y más aún si no se logra, a través de la educación y otras instancias de formación en valores, un cambio cultural de envergadura.



Comentarios



Totalmente de acuerdo con esta informacion.
Abramos los ojos Papás!!!! no aceptemos ser discriminados solo por el hecho de ser hombres como lo peleo la Jueza Atala por su condicion Sexual!!!! somos tan y muchas veces mas capaces de criar a nuestros hijos, mas aun cuando hoy en dia muchas mamas pasan menos o peor tiempo con nuestros hijos de lo que pasaria uno con ellos por su trabajo, estudios, parejas, etc.
Cambiemos los criterios retrogradas que hacen ver a las mamas como las ideales para cuidar a nuestros hijos. PARA ESTO EL CUIDADO COMPARTIDO DEBE SER LA PRIMERA OPCION!!!!!!
Con mucha alegria veo los fines de semana a mas papas que mamas compartiendo con sus hijos!!! que esto trascienda de los fines de semana y ejerzamos el derecho y el deber tanto de ellos, como de nosotros de cuidarlos todo lo posible, comprometidos con sus vidas!!!!!!
Abrazos

Enviado por: Nicolas Pardo S.
26 de marzo de 2012 13:34



Enviar comentarios

 

 

 

Copyright 2008 www.PapaPresente.org Todos los derechos reservados

La información de cada caso denunciado y mensaje a hijo (s) es de exclusiva responsabilidad de quien la emite.