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¿Con quién paso la Navidad? Miércoles 16 de diciembre de 2009 Por N. Arancibia / C. Yáñez Fuente: La Nación - Vida Hoy
 Foto: AFP
Decidir con cuál de los dos, es una tarea compleja, pero expertos llaman a anteponer la felicidad de los menores en la decisión final y jamás dejar que sean ellos quienes tomen la determinación.
La Navidad y el Año Nuevo son un buen pretexto para reunir a la familia. Sin embargo para un número importante de ellas, la fecha es sinónimo de peleas y discusiones. ¿La razón? El aumento de las separaciones matrimoniales, lo que determina la difícil tarea de definir con quién pasarán las fiestas los niños, lo que puede transformarse en un complejo y traumático proceso, especialmente para los menores.
Daniel sabe de esto, por eso a medida en que se acercan las fiestas, se angustia más. Separado hace un año de su esposa, todavía no resuelven adecuadamente el destino de los hijos para esta fecha. “Todavía no hemos conversado respecto de con quién pasarán la Navidad o el Año Nuevo, pero seguro que tendremos ‘atados’. El año pasado estaba con ellos en la casa que compartíamos y poco antes de la cena, me pidió que me fuera, dijo que quería esperar las doce sola con sus hijos. Para no hacer más escándalo, tomé mis cosas pero antes de salir mi hija más grande que se había dado cuenta de todo, se puso a llorar y se fue conmigo. Compramos unas pizzas y nos fuimos a mi departamento. Ese fue nuestro Año Nuevo. Los dos más chicos no se dieron cuenta de mucho, ya tenían sueño y sólo querían dormir”.
La sicóloga Lucía Godoy, docente de la Universidad Nacional Andrés Bello (UNAB), señala que lo primero que se debe pensar es que la Navidad es una fiesta para los niños, no para los adultos, por lo que las decisiones que se tomen tienen que ser anteponiendo el bienestar de los hijos.
Para Ana María Zlachevsky, sicóloga y directora de la Escuela de Sicología de la Universidad Mayor, la manera de abordar esta situación con los niños depende de la edad, la relación entre los padres y el tiempo en que lleven separados. Sin embargo, en cualquiera de los casos, la decisión de con quién pasarán las fiestas debe ser tomada por los padres.
“Preguntarles a ellos con quién quieren pasarlo, implica someterlos a una decisión que divide su cariño, los hace sentir culpable porque cualquiera sea la decisión que tomen, se sienten responsables por dejar solo al otro padre, generando angustia. Ellos siempre quieren ser leales a los dos padres. Aman a los dos por igual”.
Lo ideal dicen ambas especialistas es que los padres conversen y decidan entre ambos con quien pasarán cada fiesta.
“Sería fantástico si estas parejas pudieran llevarse tan bien de modo que pudieran pasarlo juntos, pero como es no es posible, es mejor que se pongan de acuerdo y decir ‘este año te toca a ti Navidad y a mí Año Nuevo con los niños y el próximo año, a mí Navidad y a ti Año Nuevo”, dice Godoy.
“Los padres deben tratar de consensuar, negociar lo que consideran mejor para los niños. Cuando un padre gana, el que pierde siempre es el niño, por eso es mejor el consenso, donde cada uno tiene que ceder en algo”, insiste Zlachevsky.
Calendario prefijado
María Eugenia está separada hace diez años pero con su ex pareja mantiene una relación cordial y ordenada. “Al comienzo fue difícil pero hoy tenemos todo claro y tratamos de conversar todo para no afectar a nuestra hija. Las navidades y años nuevos están fijadas con anticipación. Año por medio nos vamos cambiando para que ella pase una fiesta con cada uno. Este año, por ejemplo, me toca Año Nuevo, así es que la noche de Navidad se va con su papá pero el 25 pasa el día conmigo”. La hija de ambos de nueve años, también tiene todo asumido, de hecho ella es la que mejor lleva el calendario y avisa con quién le toca pasar cumpleaños, Navidad o Año Nuevo. “Siempre existe la posibilidad de cambiar una fecha y ella también puede decidir, pero en general no lo necesitamos porque tenemos todo claro desde antes”, dijo. El regalo del Viejo Pascuero, en todo caso, aclaró, corre por cuenta mía. “Ella asumen que yo soy el Pascuero”, explica, aun cuando el papá también le hace regalos.
Beatriz, hoy de 26 años, no tiene malos recuerdos de su infancia repartida entre la casa de su papá y la de su mamá. Cuando se separaron ella tenía ocho años y su hermano poco más de cinco y entre sus padres quedó establecido que la Navidad la pasarían con su madre y el Año Nuevo con el padre. “No recuerdo haber visto una pelea o una discusión entre ellos. Ni siquiera fueron un problema los regalos, porque todos los traía el Viejo Pascuero”, recuerda.
El día 24 de diciembre en la noche Beatriz y su hermano se iban a la casa de su abuela materna, cenaban con toda la familia y abrían los regalos. De vuelta en la casa de su mamá, abrían la puerta y estaba el papá con más regalos. Este sistema funcionó durante seis años aproximadamente y durante esa época, sólo le preocupaba “¿con quién pasará la Navidad mi papá? ¿qué va a comer?”.
COMPETIR POR EL REGALO
La separación física no es la única complicación de estas fechas. La competición por el mejor o más grande regalo, también puede derivar en un problema para los niños. “Ojalá, padres civilizados les hicieran el mismo regalo. Este regalo es de la mamá y el papá. Tus papás te regalan esto”, dice Zlachevsky, quien agrega que si los padres compiten por el mejor regalo, a lo menos hay un problema de salud mental en ellos. Por eso insiste en que lo ideal es el regalo en conjunto, una compra compartida o bien, acordar entre ambos qué le regalará cada uno y hacerlo desde su calidad de padres.
Godoy añade que el regalo queda a criterio de los adultos pero éstos deben recordar que no por ser el regalo más caro o más grande, el niño lo disfrutará más o jugará más con él.
Zlachevsky reconoce que no son temas fáciles de resolver cuando una pareja se separa, sabe que hay dolor y rabias de por medio, sin embargo, ellos pueden superarlo, tienen elementos para hacerlo, en cambio los niños no.

Comentarios
Hace unos dias el padre de mi hija me envio por mail un link hacia esta pagina, haciendome mencion al tema de la navidad, claramente dejaba abierta la puerta a la discusión de con quien iba a pasar la noche de navidad nuestra hija este año.
Me pareceria excelente idea que las festividades pudiesen ser de manera rotativa entre la casa del padre y de la madre, pero que pasa con nuestros hijos que aun son bebes?? Lamentablemente a mi hija no puedo preguntarle si desea pasar la navidad en casa de su padre, o si desea verlo esta semana o no, menos aun pueden acusarme de SAP si mi hija llora cuando llega su padre para llevarsela los dias de las visitas. Nunca he querido separar a mi hija de su padre, he tratado por todos los medios de que comparta fechas o acontecimientos importantes con su padre, como su primer cumpleaños o los controles sanos con el pediatra, a pesar de que estos no han sido estipulados en las audiencias, sin embargo en muchos casos me encuentro en la decepcionante situacion de que su padre simplemente no le interesa asistir a los controles medicos o aduce a que tiene "otros compromisos".
Esta navidad para mi hija será un dia mas, ella no sabe de festividades, celebraciones, compras, regalos ni cenas, como siempre se tomará su baño, su pechuga y a las 9 de la noche estará durmiendo.
Ojalá el padre de mi hija entienda que hay que defender y pelear los derechos de los niños, no de los adultos y si llega a sentar cabeza quizas quiera regalarle los examenes de sangre que mi hija tiene pendiente y que él hace casi dos meses se comprometió a costear, aunque estoy casi segura que su padre una vez mas estará ocupado con "otros compromisos".
Enviado por: María Angélica Romero 22 de diciembre de 2009 00:09
esta fecha que se aproxima ya desde mi cumpleaños(a principis de diciembre) que se se vuelve una tormenta. sin saber que sucedera y con la angustia de tener que evitar desarrollar cualquier plan con mi hija... todavia no lo logro terminar con estas ma la relacion entre la madre. sin comprender razon alguna. el verme con la obligacion de volver a tribunales para que se cumpla con lo acordado, no corresponde, el buscar sanciones para estas faltas, como si es la madre, sin mas remedios y confiando en Dios espero que pueda disfrutar con mi hija ya sea para año nuevo o navidad, solo quiero compartir la felicidad que me genera mi hija con ella, la protagonista en mi vida. a continuar con la lucha...
gracias saludos
Enviado por: gonzalo aranda 17 de diciembre de 2009 13:14
Amigos y amigas , creo que ha llegado el momento de ponerle atajo a la maquinaria que IMPIDE que uno de los padres , generalmente el padre varón , vea a sus hijos e hijas . Primero obligan al padre a demandar por visitas en los tribunales . Luego cuando sale la sentencia donde se resuelve que puede ver a sus hijos e hijas que consistirán en un par de horas el día sábado , aparece por magia una demanda en contra suya por violencia intrafamiliar preparado por un abogado (a)inescrupuloso (a) que estará con una sonrisa de oreja a oreja lleno de satisfacción por la gran proeza jurídica realizada , que de antemano sabe perfectamente que usted NO podrá hacer nada para evitar y que la calumnia NO tendrá ninguna sanción . Inmediatamente el tribunal automáticamente decretará una medida cautelar en su contra impidiéndole acercarse al domicilio donde están sus hijos e hijas . Como los tiempos de los tribunales son muuuuy leeentos (todo el mundo sabe eso ) , lo más probable es que esté enredado en ese pleito por un año ( con varias suspensiones de audiencia , simplemente porque la contraparte va sin abogado (quien generalmente está afuera del tribunal contando a otros su gran maniobra judicial ) , o porque la jueza está con licencia médica . Por fin termina el famoso pleito( ha pasado casi un año ) que dice que la demanda NO corresponde por falta de pruebas o antecedentes , o porque la contraparte desiste de la demanda , pues ya consiguieron lo que querían que era alejar al padre de sus hijos e hijas . Luego como los monos porfiados el padre insistirá con las visitas . El abogado(a) de la contraparte recomendará que NO las cumpla ( a veces el abogado sugiere otra demanda de más grueso calibre ) , sabe que vendrá la orden de arresto , que nunca se llevará a cabo , pues basta con decir que NO vive en ese lugar y se acaba la orden de arresto . En el intertanto a esas alturas los pequeños NO quieren saber nada de su padre . Han escuchado todo tipo de comentarios en contra del padre que NO quieren saber nada de él . Todo este proceso es muy conocido por los tribunales , hasta saca sonrisas en algunos(AS) abogados (AS) . Ninguna jueza se hará problemas con este tema , pues sería complicarse demasiado y el sueldo lo va a recibir igual . Además NADIE le va a fiscalizar . Lo más probable es que le cierre un ojito a sus jefes . Esto es tan sabido en el círculo de tribunales , que recibe el nombre de " los vicios del sistema " , donde nadie siente ninguna culpa de nada . El pronóstico para ese padre que anda como mono porfiado insistiendo ver a sus hijos e hijas recurriendo a los tribunales es que va a estar años en un círculo de demandas y contrademandas , pero a sus hijos e hijas NO las verá nunca más . Por algunos casos que conozco , puede que sus hijos e hijas cuando ya tengan a lo menos 17 años quieran reencontrarse con su padre , si es que se dan algunas condiciones . Toda esta información es conocida por todas la autoridades , sobre todo las del poder judicial , pero a pesar de los innumerables reclamos , estas autoridades NO tienen ninguna intención de complicarse la vida , solamente está la posibilidad que ocurra un hecho mediàtico , (Hay fiscales que ya se están acercando a la madre del cordero . Reconocer el SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL es UN GRAN PASO ) que destape lo que ya todos nosotros sabemos y que es la relación que hay entre esta situación y el gran negociado de las ADOPCIONES . Feliz navidad .
Enviado por: Humberto González Hertz 16 de diciembre de 2009 22:01
Sería ideal que las soluciones planteadas en el artículo fueran así. Pero lamentablemente la realidad es otra y son la minoría de las parejas separadas las que resuelven sus problemas de forma madura y concensuada. Felicitaciones a esas ex-parejas.
Enviado por: Juan 16 de diciembre de 2009 18:29
Que difícil, que una loca reaccione y no le deje la decisión a su hijo cuando la loca es capaz de alienar a su hijo hasta generarle los peores problemas psicologicos.
Donde están los tribunales de familia para asegurar esto?, donde está el sename?
Están defendiendo a la loca rojo, un ejemplar de las locas, el estandarte de las alienadoras.
Enviado por: Diego Morales 16 de diciembre de 2009 12:44
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