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Usuario Clave ¿Olvidó su Clave?

 

En el reino de la igual-da hay gente más igual que otra...
La sóla idea de que una crueldad pueda beneficiar a alguien, es una completa inmoralidad
Un padre divorciado
Escrito por: Carlos Aurelio Caldito Aunion
21 Oct 2009
Fuente: Qué.es




Un padre divorciado

Hace unos años me divorcié.

La decisión la tomé yo. Nadie me animó ni la asumió en mi lugar. No hubo terceras personas, ni gritos, ni peleas. El amor, que supongo existió alguna vez, no residía ya en ningún rincón de mí. No había proyectos comunes, ni gustos compartidos, ni ratos de intimidad. Yo notaba que estaba mucho más a gusto sólo que con ella. Y después de mucho dudar, de infinitas horas de pensar, de vencer miedos y reticencias, me decidí. Pensé, ingenuo de mi, que lo que hacía era separar mi vida de la de hasta entonces mi mujer, pero no.

Fue en ese momento cuando, por una letra, por una simple consonante, pasé a ser un ciudadano de segunda categoría. Yo no era madre. Sólo era padre. Y aunque no es lo mismo, evidentemente, desde un punto de vista físico, había creído con candidez, con inocencia, que para mis hijos, para su crecimiento, su educación, su madurez, un padre sería algo valioso. Tengo capacidad y deseo darles amor, cariño, mimos. Educarles.

Pero no. Como divorciado varón soy automáticamente encasillado en varios grupos indeseables: soy un potencial maltratador, aunque la última vez que pegase a alguien tenía 12 años y además me sacudieran a mí. Soy también un posible pedófilo en potencia, lo que imposibilita que mis hijos, sobre todo las niñas, vengan a despertar a su padre en la cama o se queden dormidas en mis brazos. Evidentemente soy moroso seguro y para ello se han dictado unas normas que me llevan directamente a la cárcel, solo con la denuncia, si un mes se ha dado mal y me retraso en el pago; soy autónomo y no gano siempre lo que quiero, sino lo que puedo. Cuando estaba casado eso se entendía y ese mes se apretaba uno el cinturón. Cuando se daba bien, pues algún extra caía. Pero ahora no. Sea buen mes o mal mes, se dé como se dé, tengo la espada de Damocles sobre mi cabeza. Sólo puedo ser educador de fines de semana alternos y de alguna hora perdida entre meriendas y deberes, un par de días laborables, anodinos, de entre semana.

Ándate además con cuidado, pues si se te ocurre hacerles cualquier regalo, como te gustaba hacer antes, te acusan de intentar comprar el cariño de los niños. Piensa todo lo que haces o dices pues todo será escrutado milimétricamente y podrá ser usado contra ti, donde sea.

Y te has ido. Con una mano delante y otra detrás, a empezar de cero. Porque todo lo que se compró con tu sueldo, trabajando las horas que hiciera falta, se queda en la casa. Y la casa se la queda tu ex mujer. Da igual que tú aportaras mucho más a la economía familiar. Da igual que ella decidiera tomarse un par de años sabáticos cuando nacieron los hijos siendo tú el único soporte económico. Ya nada es tuyo. Con la excusa de que debe de quedar para las niñas, no te puedes llevar nada. Como si en tu nueva casa, que intentas encontrar con lo que te resta de sueldo, no lo fueran a disfrutar también. Y que la casa sea “digna” pues sino lo consideran así también te podrán negar los derechos de visita de los niños. Porque eres sospechoso. De todo.

Buscas un nuevo trabajo, pero ¿quién te va a contratar si adviertes que martes y jueves y los viernes alternos te tendrás que ir como un reloj a recoger a tus hijos? Si haces como todos los matrimonios normales, si haces como tu ex, y encargas que los recojan quien pueda (abuelos, vecinos…) no ves a tus hijos y además te pueden quitar el derecho de visita, porque es un deber para con ellos, no un derecho tuyo, pese al nombre. Y no hay nuevo trabajo.

E intentas encontrar una nueva casa digna, subsistir con el trabajo que por fuerza te ha de dejar esas tardes libres, y convertir en hogar un sitio nuevo, desconocido y vacio.

Poco a poco te enteras de tus derechos. Ninguno. Alguien decide por ti a que colegio irán, si necesitan o no ortodoncia, hablarán con el profesor de turno que a ti ni te conoce, las notas las sabrás si te las cuentan. Ya no eres nadie. No sabrás siquiera si han ido al médico porque nadie tiene porqué informarte. Si has tenido suerte y algún mes se da económicamente bien y decides que puedes hacer una escapada de dos días a Eurodisney aprovechando una oferta, te enteras de que tienes que pedir permiso por escrito para sacarlos del país. Pedir permiso por escrito porque también eres un potencial secuestrador de tus hijos.

Y como no decides, cada temporada recibes una nota de gastos. De gastos extraordinarios que tienes que pagar aunque no estés de acuerdo con ellos. Alguien también ha decidido por ti, sobre su vida y sus necesidades y tú, simplemente, cotizas.

Es cierto. Hay padres lamentables, deleznables e incluso peligrosos. Pero si dijera que todas las mujeres son putas porque existen las prostitutas, me lapidarían. Si expusiera que todos los inmigrantes son ladrones porque alguno hay, me llamarían racista y me condenarían. O si osara decir que los vascos son terroristas porque existe el terrorismo, sería insultado y condenado al ostracismo. Pero ser padre cae fuera de esta regla. Como alguno hay, todos podemos ser y como más vale prevenir que curar, todos al paredón.

Yo sólo quería una nueva oportunidad para ser feliz. Pero volver a levantarse, siendo un padre divorciado, casi un apestado, es un verdadero reto.



Comentarios



Tantas historias, en las que padres amorosos, preocupados, esforzados nos hemos visto maltratados y golpeados con el peor de los castigos LA INDIFERENCIA, LA IMPOTENCIA y LA INJUSTICIA, como no darse cuenta los tribunales de familia que mas del 70% de los padres que vamos a calentar las bancas, a llenar esas salas con nuestras caras tristes, somos aquellos que queremos y damos lo mejor para nuestros hijos, que mas necesitan para darse cuenta, que llevemos nuestros llantos a las salas de espera?
POR MI HIJO LUCHARIA LO QUE FUERA!! decia muchas veces...
Sin saber cuan grande era mi contrincante UNA LEGISLACION hecha para la mujer, basada en padres del siglo XV, casados por dinero, arreglo o para irse de la casa.
Hoy solo conozco o e escuchado solo unos cuantos imbeciles que hacen las cosas por las cuales a mi se me culpa, por las cuales a mi se me trato como un delincuente, solo una cosa puedo decirles a ustedes... NO SE RINDAN!!!!!No importa cuan fuerte pegue la ley chilena, no importa cuantos malos ratos, malos tratos y malas caras haya que soportar, por que cada instante en el que luchemos por nuestros hijos sera recompensado, de alguna manera esa energia que ponemos en querer hacer lo mejor para nuestros hijos, les llega, ya sea por que alguien nos vio con buenas intenciones y le conto a nuestros hijos(as) que su padre lo quiere y se las esta jugando por ellos, y cuando ya nos hemos convertido en martires, por que nos han tratado tan mal, nos han acusado de tantas cosas y no les quedan mas recursos, podremos abrazarlos y gritarle TE AMO, y lo hare siempre pase lo que pase.
Ellos sabran que asi es, por que asi como la madre tiene un vinculo con su hijo y una conexion, los padres tambien podemos hacerlo, y no les hablo de magia, les hablo de amor, por eso amigo mio, se lo que esta pasando por tu cabezay por tu corazon, pero todo lo que hagas sera recompensado, y no actues con venganza, no te gastes ocupando tiempo de tus pensamientos en lo tal por cual que pueda ser la madre de tus hijos, por que no llegaras a ningun lado, sino que te ensuciaras mas, tu alma y corazon. Actua con fe y esperanza, y cuando actues hazlo con amor y veras como todo podra ser mejor.
Cariños a todos los papas presentes!!!!!!!

Enviado por: Diego Villanueva
24 de octubre de 2009 22:03



Excelente, ojala la presidenta se diera cuenta de cuantos votos a perdido debido a potenciar las desigualdades en el tema de familia.

NO VOTE POR LA CONCERTACION QUE SE QUEDO DORMIDA!!! NUESTROS HIJOS SE MERECEN ESPERANZA

Enviado por: CRITIAN
22 de octubre de 2009 19:46



la vida me enseñò que el cerebro es igual para todos, pero no su inteligencia

los tribunales me enseñaron que la ley es igual para todos, pero no su aplicacion.

la primera es una ley natural, la segunda es una licencia de maltratadores otorgada a personas sin criterio

Enviado por: luca
22 de octubre de 2009 15:41



La verdad es que hizo llorar al recordar partes de los pasajes de mi separación y de mi experiencia para poder ver a mi hijo. Muchas de las cosas descritas fueron en su momento mi realidad, el como salir adelante y empezar de cero y los imnumerables momentos de lucha en tribunales saludando al guardia casi de abrazo por las veces que me veía entrar a dejar los escritos pidiendo el cumplimiento de un regimen de visita que ya era injusto. con cuatro horas a la semana un domingo que me cansaba de golpear la puerta y tocar el timbre, muchas veces sin respuesta y en tribunales solo decian una palabra absurda llamada "Traslado", que significa que tu ex-esposa va a contestar y ella decia:"pero si nadie fue a buscar a mi hijo". A tal punto que fui con carabineros para que fueran testigos de fé de lo que yo estaba diciendo. Pero nada de eso basto para que se diera cumplimiento.
Y tantas otras cosas que debería escribir un libro, pero no vale la pena seguir recordando los momentos malos, prefiero recordar los buenos, como son los breves instantes en que ahora veo a mi hijo, eso me hace decir "Valio La pena"

Por eso queridos amigos no dejen de luchar aunque la contienda sea desigual, sus hijos sabrán todo lo que hemos hecho por ellos y además necesitan de nosotros tanto como de su madre.
Ojalá algun dia la justicia lo entienda

Enviado por: Mario Ponce
22 de octubre de 2009 15:30



Lo peor de todo es que las "locas de patio" que se confabulan en este tipo de historias tienen todas las "herramientas" en tribunales de familia y/o en fiscalía para hacer de las suyas. Tienen sernam, sename, caj y otras instituciones publicas que viven para su "defensa", para que estas "remoras" vivan tranquilas y felices a costa de sus hijos.

Lo que no saben estas "enfermas mentales caraduras" que cada niño tiene abuelas, tías, primas por lo que es muy probable que la vida les pague con la misma moneda, he visto varias que han hecho sufrir a sus hijos no dejando ver a su padre y han tenido que sufrir los mismos maltratos siendo abuela.

No se preocupen, la vida es justa, a todas les va a llegar su hora.

Enviado por: Diego Morales
22 de octubre de 2009 15:25



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